Formado en cine en la ciudad de La Plata, entre cÔmaras y guiones, y afincado hace mÔs de veinte años en Montevideo, Hassen Balut descubrió que la narrativa también puede contarse con luz, texturas y proporciones. Hoy es el responsable del interiorismo del megaproyecto Cipriani en Punta del Este; mientras rescata la nobleza de los materiales, busca la armonía entre tradición y modernidad, y defiende un ritmo de trabajo mÔs humano inspirado en la vida familiar que encontró en Uruguay.

Mi transición del cine al diseño interior fue orgÔnica. No sentí que estaba cambiando de lenguaje, sino de medio. El cine me enseñó a pensar en encuadres, en ritmos, en cómo la luz y el espacio influyen en la atmósfera. Tanto el cine como el diseño de interiores y la arquitectura tienen algo en común: ambos construyen una historia.

Me empecé a interesar cada vez mÔs por el espacio físico, por cómo podía generar emociones sin necesidad de palabras. La arquitectura y el interiorismo me permitieron eso: diseñar realidades en las que la gente vive, siente y recuerda.

LlevÔs mÔs de 20 años viviendo en Montevideo. ¿Qué te motivó a establecerte en Uruguay y cómo ha influido este país en tu desarrollo profesional y personal?

Mi padre vive en Uruguay hace 38 años y durante mucho tiempo yo venía a visitarlo desde Buenos Aires. Siempre tuve la curiosidad de experimentar cómo sería no solo estar de paso, sino vivir y trabajar acÔ, compartir algo mÔs cotidiano con él. En esas idas y vueltas conocí a mi mujer, y eso fue determinante. Uruguay se fue volviendo mi casa sin que me diera cuenta, de forma natural.

Montevideo me ofreció una forma de vida mÔs conectada con lo esencial, mÔs humana. Me permitió trabajar a otro ritmo, pensar con mÔs profundidad, observar con mÔs claridad. Fue un cambio interno y externo. Uruguay no solo me dio una familia, también me ayudó a encontrar mi voz como diseñador.

¿Cómo equilibrÔs tu vida familiar con las exigencias de tu carrera?

El diseño es una profesión muy demandante: te llevÔs el trabajo a la cabeza, al cuerpo, a todos lados. Siempre estÔs pensando, observando, resolviendo. El diseño viene de adentro y si uno no estÔ bien por dentro no puede crear nada.

Mi mujer es una parte fundamental de ese equilibrio. Compartimos una sensibilidad parecida.

¿Qué influencias culturales o artísticas han marcado tu estilo y enfoque en el diseño?

Mi estilo estÔ profundamente influenciado por grandes referentes del diseño y la arquitectura moderna, como Adolf Loos, Christian Liaigre, John Pawson, Jacques Adnet y Jean-Michel Frank. De cada uno tomé algo fundamental: la pureza y la función de Loos, la elegancia minimalista de Liaigre, la sobriedad y la espacialidad de Pawson, el lujo discreto y artesanal de Adnet y Frank.

Estos diseñadores y arquitectos comparten una visión que privilegia la calidad sobre la ornamentación excesiva, la nobleza de los materiales y la búsqueda de la esencia en el espacio. Eso es algo que trato de traducir en cada proyecto: crear interiores atemporales, donde la simplicidad y la sofisticación conviven en equilibrio.

EstÔs a cargo del interiorismo del megaproyecto de lujo de Cipriani en Punta del Este, que incluye torres residenciales, un hotel y un casino. ¿CuÔles son los principales desafíos y objetivos en este proyecto?

El proyecto Cipriani en Punta del Este es sin duda uno de los mayores desafíos y, a la vez, una gran oportunidad para mi carrera. Trabajar en un megaproyecto que combina torres residenciales, un hotel de lujo y un casino implica coordinar múltiples escalas, funciones y experiencias, siempre con un alto estÔndar de excelencia. Siempre estaré agradecido con Giuseppe Cipriani por esta oportunidad.

Uno de los principales desafíos es lograr coherencia y armonía entre estos diferentes espacios, que tienen usos públicos muy distintos, pero que deben sentirse parte de un mismo universo Cipriani. Eso requiere un lenguaje de diseño interior que sea sofisticado pero acogedor.

Otro reto importante es integrar la identidad local y la historia del lugar sin perder la proyección internacional de lujo que caracteriza a Cipriani. En el hotel San Rafael, por ejemplo, buscamos preservar la memoria arquitectónica y el espíritu de Punta del Este.

La atención al detalle es clave: desde la selección de materiales nobles, el diseño de mobiliario a medida, hasta la iluminación y la ambientación sonora. Cada espacio debe ofrecer una experiencia sensorial completa y única.

¿Cómo abordÔs el proceso creativo desde la concepción hasta la ejecución de un proyecto?

Mi proceso creativo comienza siempre con una profunda etapa de investigación y escucha. Antes de diseñar cualquier cosa, me dedico a entender el contexto: la arquitectura, la historia del lugar, el entorno y, especialmente, las necesidades y deseos de quienes van a habitar el espacio. Luego viene la fase de conceptualización, donde desarrollo una narrativa visual que guíe todo el proyecto. Aquí es donde conecto con mi formación cinematogrÔfica: pienso en la secuencia de experiencias, en cómo se van a sentir y vivir los distintos espacios, casi como escenas dentro de una película.

A partir de esa base conceptual, comienzo a trabajar en los detalles: selección de materiales, mobiliario, iluminación, texturas, colores. Para mí, cada elemento debe estar pensado y justificado dentro de esa narrativa para que el conjunto sea coherente.

¿Cómo equilibrÔs tu visión creativa con las expectativas y necesidades de tus clientes?

Para mí, el diseño no es solo una expresión artística personal, sino una solución funcional que debe responder a cómo viven y sienten las personas que usarÔn esos espacios.

Desde el principio, busco entender profundamente quƩ es lo que el cliente realmente quiere y necesita, cuƔles son sus valores, su estilo de vida, sus aspiraciones. A partir de allƭ, mi tarea es traducir eso en una propuesta que tenga mi sello, pero que tambiƩn sea autƩntica y viable para ellos.

Creo que la creatividad se potencia cuando se trabaja en conjunto, cuando se escuchan las diferentes perspectivas. Muchas veces las restricciones o desafƭos del proyecto terminan generando soluciones mƔs originales e interesantes.

¿Qué importancia le das a la elección de materiales y a la sustentabilidad en tus diseños?

Trabajo siempre con materiales nobles, auténticos, no con imitaciones. Creo que la verdad de un espacio se construye a partir de la honestidad de sus materiales. La textura, el tacto, la naturalidad que aportan las maderas, los mÔrmoles, los metales o los tejidos genuinos son insustituibles. Las imitaciones nunca logran esa profundidad ni esa conexión emocional que busco generar. Para mí, elegir materiales nobles también es una forma de respeto hacia el oficio.

¿Cómo incorporÔs la tecnología en tus proyectos y cómo creés que estÔ transformando el campo del diseño?

Estamos claramente en la era digital, donde las imÔgenes y los renders tienen un papel fundamental. Estas herramientas nos permiten visualizar y comunicar ideas con un nivel de detalle y realismo que antes era impensable, facilitando la toma de decisiones tanto para el equipo de diseño como para los clientes. Sin embargo, aunque los renders son poderosos, creo que el diseño no puede depender exclusivamente de lo digital. Es necesario equilibrar la precisión técnica con la sensibilidad y la experiencia humana, porque al final, el espacio real siempre tiene matices que no pueden capturarse completamente en una imagen.

¿CuÔles son tus próximos proyectos a corto y mediano plazo?

AdemÔs del Hotel San Rafael Cipriani en Punta del Este, estamos trabajando en un proyecto muy emocionante para Cipriani en Batumi, Georgia. Se trata de un complejo que incluye un hotel, residencias y un casino, un desafío que me permite aplicar toda mi experiencia en espacios de lujo y hospitalidad en un contexto internacional. Este proyecto nos exige mantener la esencia de la marca Cipriani, que combina elegancia, tradición y modernidad, pero adaptÔndonos a un nuevo entorno cultural y arquitectónico. Es una oportunidad increíble para expandir el legado y aportar un diseño interior que refleje tanto el espíritu de Cipriani como las particularidades de Batumi.